Los médicos no escuchan
Los médicos no escuchan.
Cuando tienes dolor o síntomas persistentes y recurrentes, creen que te quejas por quejarte.
Que algo estás haciendo mal en tu vida para que no funcione su tratamiento.
O peor: que te lo estás inventando.
Que no puede ser para tanto.
Y tú quizá pienses que no existen fármacos “para lo tuyo”. Que está por venir tó lo bueno. Pronto.
O que falta dinero para investigación, y te cabreas.
Pero… ahora estás aquí. Estás leyendo esto, ya lo siento.
Y te puedo decir exactamente lo que solucionaría todos tus problemas.
Aquí y ahora.
Sin fármacos ni rutinas ni leches.
¿Sabes qué es?
¿Sabes qué solucionaría todos tus problemas?
Cambiar la opinión de tu organismo.
Si cambias la opinión de tu organismo, cambias tus síntomas.
Suena esotérico, absurdo, abstracto. Una filosofada.
Charlatanería.
Charlatanería es decir que el dolor persistente se quita con fármacos o tratamientos. Eso sí que NO cumple con lo más avanzado que se conoce en biología.
Lo más avanzado que sabemos a día de hoy es que para cambiar los síntomas debes cambiar la opinión de tu organismo.
O si quieres simplificar e irnos a términos más de moda, cambiar la opinión de tu cerebro.
Y… ¿sabes cómo se cambia la opinión de tu organismo?
Dándole información correcta y llevando una vida acorde a esa nueva información.
Diciéndole “todo esto que creías era incorrecto, aquí tienes lo güeno” y siendo coherente con ello.
Y… ¿sabes cómo se hace eso?
Con educación en biología. Educa a tu organismo. Y tus síntomas harán lo que tienen que hacer: aparecer solo cuando hacen falta.
Para eso están los correos. Apúntate aquí: