GoiGroup antes molaba, me quito de los correos
Te cuento un fenómeno curioso que ocurre cada X tiempo y que es una gran lección de dolor y síntomas.
Pero primero, vayamos a 2018.
En 2018 sacamos un minicurso de migraña online, pequeñito pero matón.
Utilicé todas mis vacaciones para encerrar a Arturo Goico y ponerle un micro y una cámara y grabar durante horas.
El curso contenía toda la parte teórica de Arturo.
Lo sacamos a 10€ porque él estaba jubilado y yo trabajaba como investigadora, y nos daba un poco igual todo. Ese curso debía existir y ya está.
Fuah, nos vino gente con pura ira.
Nunca he recibido tantos insultos como aquella vez.
10€ por algo que debería ser gratis! Barbaridad!
Qué cantidad de haters, increíble.
Que antes molábamos y ya no, nos decían.
Aparte de los haters, se me acercó una mujer.
Me dijo que era una barbaridad y un insulto tener ese curso por 10€.
Que si queríamos que la gente apreciara mínimamente nuestro trabajo, debía valer 70€.
Lo pusimos a 49€.
Otra horda de haters.
Puta madre.
Imposible acertar con esa gente.
Pero ¿sabes qué pasa?
Que cada vez que hay una horda de haters, hay limpieza.
No sé cómo funciona el universo con esto, pero algo hace.
De repente, empieza a venir gente normal, sana de carácter.
Te prometo que no entiendo cómo funciona, pero es hacer un corte y de repente llega gente nueva con mejor actitud que la anterior.
Sabía que al sacar la membresía GoiGroup pasaría lo mismo.
Haters soltando veneno.
Desconfiando. Diciéndonos cómo debemos hacer las cosas.
(Gente que nunca se ha apuntado nada pero ahí están, leyendo correos gratis)
No falla.
Cuando mejoramos algo, “GoiGroup antes molaba”.
Y se van los malos y se quedan los buenos.
Y entran más buenos. Muy buenos. No sé debajo de qué piedra estaban, pero aparecen.
De la gente que sigue con nosotras, y la gente nueva que entra, seguimos aprendiendo.
O sea, los grandes culpables de que sigamos sacando cosas nuevas es la buena gente. Tenemos el privilegio de tener contacto con ellos y aprender cada día.
Tenemos el mejor trabajo del mundo y tenemos la gran suerte de haber conseguido filtrar a gente interesantísima y aprender de ella.
Y al hilo y a lo que te interesa…
Quizá sepas que la cultura produce dolor y síntomas.
No sé si lo sabías o no lo sabías, pero es lo que es, lo supieras o no.
La cultura produce dolor y síntomas.
La cultura lo empapa todo.
En este caso que nos concierne, la cultura lo empapa todo de mala información biológica.
Y la mala información biológica produce dolor y síntomas.
La membresía es el único formato que permite ir cubriendo los infinitos huecos por donde se cuela la mala información. Por eso nos encanta.
Nuestro organismo opera con la información que tiene.
Si la información que tiene es mala, será más propenso a tener dolor y síntomas.
Si la información que tiene es mala, será más fácil que desconfíe de todo y proteja demasiado, incluso que alucine (como la IA).
Como los haters, que creen que en GoiGroup estamos engañando de alguna forma.
Desconfían, se protegen demasiado, incluso alucinan.
Mira, en GoiGroup vamos aprendiendo cosas.
Cada vez que nosotras mismas hacemos clicks, o que vemos que una cosa está funcionando de lujo con los pacientes, nos entra la neura de crear un curso.
No podemos parar hasta crearlo, no dormimos y no pensamos en otra cosa.
Cuando ves que algo ayuda, quieres que llegue ahí fuera y que la gente lo use. Cuanto antes.
Por eso la membresía es el formato perfecto, porque siempre se nos ocurren cosas, y no siempre tienen un hilo conductor.
Se nos ocurre algo y necesitamos soltarlo para que alguien lo oiga y lo aproveche.
Pero no a cualquier precio.
Quiero decir, que no queremos amargarnos la vida.
Y la forma más fácil de amargarte la vida es poner todo gratis.
El precio es un filtro para que nosotras estemos tranquilas con la gente que entra y para que la gente que entre aproveche al máximo lo que tiene, y que lo aprecie.
Que le dedique tiempo y que, quizá, quite tiempo a otras cosas que no están aportando en su camino.
Limpiar, limpiar. Aquí limpiamos todos.
Así, dentro del chat nos encontramos seguras nosotras y también todo el que entra.
No hay paja, no hay intrusos.
Solo paz y amor, mira:
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